Castillo de la Orden de Calatrava

Durante el reinado de Alfonso II se produjo hacia el año 1169 la conquista cristiana del territorio comprendido entre los valles del Matarraña y el Algars, que había estado desde el s. VIII bajo dominio musulmán. En 1179 el rey concedió a la orden religiosa-militar de Calatrava el castillo de Alcañiz como pago por sus servicios durante las contiendas militares y para afianzar la posición cristiana en este territorio. La influencia de esta orden se fue extendiendo y adquirió varios señoríos dentro de la comarca, como es el caso del castillo de Monroyo y sus aldeas en 1209, entre las cuales se incluía Ráfales.
En 1337, el rey Pedro IV el Ceremonioso otorgó a Ráfales el título de villa y sería por aquel entonces cuando la orden de Calatrava construiría este castillo que es la parte más antigua del actual núcleo urbano. Seguramente se edificó sobre una fortificación árabe
anterior, origen del primitivo Ráfales, ya que el nombre de la población es un topónimo árabe que significa ‘masía’ o ‘caserío’.
Del castillo calatravo se conserva el arco de entrada, el patio de armas contiguo donde encontramos restos de las paredes originales, un arco de medio punto y una ventana gótica – de arco apuntado- en una pared, y escudos con la cruz de la orden.
Después de perder su función defensiva, el castillo acogió el antiguo hospital y el pósito municipal. Posteriormente fue habitado a través de casas particulares y corrales.
La iglesia parroquial de Ráfales forma parte del conjunto de iglesias de la comarca construidas en el s. XIV, de estilo gótico mediterráneo y de una sola nave.
El templo actual es la segunda iglesia que se construyó en Ráfales en poco más de un siglo. A principios del s. XIII se edificó una pequeña iglesia románica y sobre su base se iniciaron, en el segundo cuarto del s. XIV, las obras de la actual iglesia.
A la primera etapa constructiva, que no finalizó hasta principios del s. XV porque se paralizaron las obras después de una terrible peste en el año 1348, corresponden el ábside pentagonal y el primer tramo de la nave. En el s. XVI se construyó el segundo tramo y en el s. XVII se amplió con el tramo de los pies y la actual portada -respetando el estilo gótico original- y el campanario de espadaña.
Es una robusta y austera construcción de piedra de sillería con bóveda de crucería. En el interior hay esculpida, en una de las claves de la bóveda, la cruz de la Orden de Calatrava, que era quien dominaba la villa. En el exterior destacan las ventanas de tracería gótica, algunos canecillos esculpidos y el torreón adosado al lado de la epístola. En este lado, al exterior, se ubicaba el cementerio viejo.
Durante la Guerra Civil (1936-39) se destruyeron los retablos y las imágenes y únicamente se conservó una tabla del s. XVI con la Adoración de los Reyes. Por otro lado, fue utilizada como almacén de la colectivización anarcosindicalista y se ensanchó la portada -actualmente restaurada- para permitir la entrada de camiones.
Este edificio fue declarado Bien de Interés Cultural el 2001.

Más información:

«Catálogo Monumental y Artístico del Bajo Aragón»

(Fundación Quílez Llisterri)


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